Película: Rastros de sándalo

No tengo suficientes palabras para describir una película que está repleta de matices, emociones, paisajes y escenas muy diversas, a pesar de ser una sencilla novela de amor. Una historia basada en la novela del mismo nombre, escrita por Asha Miró en 2007 y coproducida entre España y Francia en el año 2014.

India, Bollywood, Barcelona, familia, amor, arraigo, tradición y cultura son algunas palabras sueltas que, relacionándose de manera interesante, crean esta película casi mágica.  También debo decir: mujer.  Porque es una historia femenina, con sus protagonistas, víctimas y victimarias del mismo lado, una mirada femenina en perspectiva con una mujer buscando a su hermana menor – separadas en su dura infancia.

Me tomó tres cuartas partes de la película acomodarme al guión pues inicialmente dio un enorme salto en el tiempo que me rompió el esquema esperado de una línea temporal muy definida de lágrimas y hechos épicos – simplemente cambia la velocidad cada 20  minutos y sorprende con giros emocionales de gran fuerza.  Las actuaciones no son buenas pero el guión logró la magia.  Se destaca una gran calidad fotográfica que desmiente el mito que dice que las películas de bajo presupuesto adolecen de ella.

La película nos transporta por la magia y el calor de Bombay en la India, y el encanto mediterráneo de Barcelona, siempre con su hermosa y brillante luz blanca – de hecho se puede disfrutar tanto de la música y la danza indias, como de la magnífica arquitectura de Barcelona (Dalí incluido, por supuesto).  Bien vale la pena aguantarse el culebrón – porque tiene su buena dosis de lágrimas, dolor y besos, a cambio de una buena dosis emocional de arraigo, familia, tradición y buena música.

En familia o en el aula, vale la pena para abordar el tema de la hermandad, la adopción y el amor, eso sí, mayores de trece años.

Dos detalles de la producción antes de cerrar el artículo:

  1. La película fue financiada por el sistema de crowfunding,
  2. Los departamentos de producción fueron dirigidos en su totalidad por mujeres – algo evidente y palpable durante toda la película.

Para saber más:

  1. «Imágenes de Rastros de sándalo – 10 sobre 22 – SensaCine.com». s. f. http://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-225843/fotos/detalle/?cmediafile=21129774.
  2. «Rastros de sándalo (2014) – FilmAffinity». s. f. https://www.filmaffinity.com/es/film486139.html.
  3. «Rastros de sándalo – Fotogramas». s. f. http://www.fotogramas.es/Peliculas/Rastros-de-sandalo.
  4. «“Rastros de Sándalo”, un viaje emocional entre Mumbai y Barcelona | ACTORES REVISTA». s. f. http://www.actoresrevista.com/rastros-de-sandalo-un-viaje-emocional-entre-mumbai-y-barcelona/.
  5. SensaCine. s. f. Todos los secretos y anécdotas de rodaje los encontrarás de Rastros de sándalo en SensaCine.com. http://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-225843/secretos/.

Más sobre Japón y japoneses

rutiRuti es una joven ama de casa mexicana que vive hace años en Japón con su esposo (japonés), su hija de nueve años y otro hijo más pequeño.  Además de ser una interesante historia inter racial, es una oportunidad magnífica para conocer detalles sobre el fascinante Japón.  Ella comparte su vida diaria en un exitoso blog en YouTube que ya supera los 200.000 seguidores con la condescendencia (y mucha paciencia) de su familia.  Desde levantarse hasta acostarse, Ruti nos muestra qué hace en el día: recetas de cocina, el colegio de sus hijos, las compras, sus sueños y sus dificultades.  En cada detalle nos muestra y comparte un poco de su cultura latinoamericana y de su entorno en medio de la cultura japonesa, a veces en discordia – pero generalmente en la armonía que su buena actitud y su personalidad abierta (muy latinoamericana) absorben y reciclan en un torrente de imágenes, ideas y ocurrencias.

A diferencia de Leo, el mexicano que vive en Tokyo y que les compartí en este artículo anterior, ellos viven en una ciudad mucho más calmada y reflejan la típica vida familiar japonesa moderna – con un picante sabor mexicano.  Sin temor a equivocarme puedo decir que lo que aprende uno con este canal de YouTube es útil para cualquier familia.

Sus vídeos duran entre 15 y 30 minutos, dependiendo del tiempo disponible que le queda a Ruti para editar, muchas veces ayudada por su coprensivo esposo japonés quien la apoya en su “locura invasiva” del vídeo blog – no cualquiera puede tolerar una cámara y más de doscientas mil personas en su hogar, opinando cada día sobre su vida familiar.  Un aspecto interesante es la negativa de él por mostrar su rostro en cámara, así que Ruti ha optado por llamarle cariñosamente “Don sin rostro” o DSR por las iniciales en sus comentarios.  A pesar de su anonimato visual él siempre está dispuesto con comentarios divertidos y muy buen humor.  Para mi son la esencia de una vida familiar ejemplar y en los capítulos que he visto (menos de los que quisiera), he aprendido a quererles como si fueran mis parientes, realmente es un material muy cálido, familiar y agradable, aparte de la belleza natural de Ruti (nada de celos DSR) que hacen de sus vídeos una aventura llena de emociones, sentimientos y cultura, mucha cultura japonesa.

Con sólo unos capítulos, uno queda enganchado porque realmente llaman a la unidad familiar.  Con respecto a esta cultura japonesa, es notable la enorme cantidad de detalles que muestran, tanto de manera directa como indirecta.  De hecho un hogar donde se habla indistintamente japonés, español e inglés hace que uno se divierta mucho con sus expresiones, sus acentos y sus preferencias culturales.  Les dejo con un reciente vídeo de su blog donde nos muestran un día de sábado relajado entre las compras y sus comidas, mostrando finalmente su decoración navideña.  Me impactó el servicio que mostraron con una máquina (Japón y sus máquinas para cada cosa) para lavar el arroz.